21. Quinta ley biológica

“Todas las llamadas enfermedades tienen un significado biológico especial. Si bien solíamos considerar a la madre naturaleza como falible y teníamos la audacia de creer que constantemente cometía errores y causaba averías (malignos, sin sentido y degenerativos crecimientos cancerosos, etc.), ahora podemos ver, a medida que las escamas caen de nuestros ojos, que fue nuestra ignorancia y orgullo los que fueron y son la única necedad en nuestro cosmos. Cegados, trajimos sobre nosotros mismos esta medicina brutal, desalmada y sin sentido. Llenos de asombro, ahora podemos comprender por primera vez que la naturaleza es ordenada y que cada acontecimiento en la naturaleza es significativo, incluso en el entramado del todo. Nada en la Naturaleza carece de sentido, es maligno o está enfermo”.

Dr. Ryke Geerd Hamer

Gracias a nuestro querido doctor, la quinta ley biológica o quintaesencia, nos explica el vínculo entre lo biológico (en condiciones de estudiarse científicamente) con aquello que hasta ahora era sobrenatural, mágico, espiritual, etc., o sea, todo aquello que podíamos sentir y experimentar pero que hasta ahora no podíamos explicar (siendo frecuente plantear estos temas, desde los medios de comunicación y la ciencia establecida, como un tema abstracto o insensato, de forma minimalista y despectivamente incapaz de ser estudiado).

Nada en la naturaleza intenta dañarnos, por el contrario, nos brinda las señales y adaptaciones necesarias para superar el problema. Poder entender el sentido biológico de una adaptación es clave para comprender el mensaje de nuestra psique, un mensaje que no puede callarse con la voluntad o la conciencia porque viene de lo más profundo de nuestro ser. Si pudiéramos controlar estos impulsos, no existirían las adaptaciones o “enfermedades” y en la realidad es evidente que sucede lo contrario, que forzamos situaciones las cuales no deseamos, que no somos sinceros con nosotros mismos y mucho menos honestos. Todos podemos mirarnos al espejo y saber con facilidad cuales son las cosas que quisiéramos cambiar, cuales son aquellas situaciones o personas que nos molestan, o bien que nos gustan y así todo. Cada persona que haga este simple experimento se descubrirá por completo, en total intimidad.

Cada programa tiene un sentido biológico detrás,
una enseñanza que se expresa mediante una adaptación específica. 

Tomemos como ejemplo el programa relacionado con los TCR, el cual se relaciona con un conflicto de existencia, también denominado conflicto del refugiado con la percepción de ”perdí todo” o sensación de haber sido “aniquilado”. En otros casos la persona tiene miedo a morir en el hospital (cuando el paciente ingresa al nosocomio aparece el “conflicto del hospital”). También puede obedecer a un conflicto por sentirse abandonado, no sentirse cuidado o mal cuidado (con o sin internación). 

Más allá del caso en particular, la base biológica es el conflicto de sentirse SOLO en el desierto (sin agua), disparando una adaptación para conservar el agua del cuerpo frente a la posibilidad de no acceder a ella en el corto plazo.

Si bien puede suceder que nos encontremos perdidos en el desierto en forma real (para lo cual sería muy útil retener la mayor cantidad de agua posible), en la actualidad se gatilla este programa biológico por motivos imaginarios como pueden ser perder las raíces o el desarraigo, sentirse fracasado, una ruptura sentimental, un duelo, recibir un diagnóstico fatal, el encarcelamiento, la hospitalización, las persecuciones, la pérdida de redes de apoyo, perder el empleo o un evento traumático. El concepto que atraviesa todos estos conflictos es el derrumbamiento de la persona con una especie de punto de ruptura total con su vida anterior.

Este tipo de programa expresa su significado biológico durante la fase de conflicto activo con el sentido de promover un ahorro de agua para asegurarnos mayor tiempo de supervivencia (originalmente en el desierto). El sentido es disminuir la pérdida o eliminación de líquido según nuestra memoria arcaica con pleno sentido de supervivencia (recordemos que el origen de la vida fue en el agua de mar y que nuestro medio interno aún conserva la osmolaridad marina).

La retención urinaria tiene su significado biológico; previamente a estas explicaciones expuestas por la NMG se entendía este proceso como uremia y se presumía que los riñones fallaron siendo diagnosticado como Insuficiencia Renal Aguda. En realidad, el organismo guarda agua y sustancias urémicas en caso que no podamos contar con proteínas durante un tiempo prolongado (ciclo del nitrógeno), o sea, genera una reserva de compuestos nitrogenados con el objeto de asegurar la supervivencia y simultáneamente retener la mayor cantidad de líquidos como reserva vital.

La ignorancia exculpa al ignorante (una ignorancia forzada por un falso conocimiento científico autoritario y monopólico que se cree el dueño de la verdad), pero cuando se accede al saber de las 5 leyes biológicas, se produce un cambio de paradigma porque el ignorante deja de ser ignorante. El conocimiento empodera, convierte a cada persona en su propio jefe y le da las herramientas necesarias para entender todos los comportamientos de su cuerpo. Todo este conocimiento convierte al ignorante en responsable y obliga a cada uno a hacerse cargo por su salud y bienestar.

Entonces, a partir de este momento, su salud, su felicidad y su bienestar dependen exclusivamente de Ud. porque la suerte o las probabilidades no jugarán nunca más un papel importante en su vida, porque ahora tiene una brújula personal para descubrir qué situaciones o personas le hacen bien o al revés, porque lograr vivir sin conflictos es vivir en paz y armonía, tanto interior como exterior. 

“orandum est ut sit mens sana in corpore sano.
fortem posce animum mortis terrore carentem,
qui spatium vitae extremum inter munera ponat
naturae, qui ferre queat quoscumque labores,
nesciat irasci
….
monstro quod ipse tibi possis dare;
semita certe tranquillae per virtutem patet unica vitae.”

Se debe orar para tener una mente sana en un cuerpo sano.
Pedid un alma fuerte que carezca de miedo a la muerte,
Que considere el espacio de vida restante entre los regalos de la naturaleza,
Que pueda soportar cualquier clase de esfuerzos,
Que no sepa de ira, y esté libre de deseos
…….
Te muestro lo que tú mismo puedes darte,
con certeza que la virtud es la única senda para una vida tranquila.

Desde la antigua Grecia y Roma, en realidad en todas las culturas orientales y occidentales, estaba instalada la conveniencia de mantener la mente equilibrada. También se sabía que los “males” o “enfermedades” provenían del interior y no son causas externas, como así también el hecho que cada persona es responsable por su salud y felicidad.

El concepto budista que el cuerpo cura solo, también es cierto porque describe una gran verdad. Sin embargo, es tan simple como incompleto. El Dr. Hamer nos traduce el mensaje a nivel humano y animal sobre cómo es TODO el proceso desde el principio al fin, porque a Buda le faltó decir que el cuerpo también se “enferma solo”. De todas formas, ya sea tanto por la ley de causa y efecto (según el budismo esta ley corresponde a la ley del karma), como por la ley de correspondencia, lo podemos suponer y seguro que Buda también lo entendía así.

Todas las religiones y la ciencia tienen un relato en el cual se mezclan verdades con grandes mentiras, porque no hay mejor forma de ocultar una simple verdad que generando millones de mentiras. Sin embargo, la única verdad y expresión máxima de la divinidad es algo omnipresente, es cada ser vivo, es el planeta, somos nosotros, es todo, o mejor dicho, es la Naturaleza. 

Si bien el estudio y comprensión de las 7 leyes naturales tiene muchos años entre los seres humanos, ahora, mediante el aporte de las 5 leyes biológicas de la naturaleza, podemos comprender el sentido biológico de cada programa, adaptación o “enfermedad” y, en forma amplia, el sentido biológico de la vida.