5. Explicación general de las 5 leyes biológicas

“La ciencia de la embriología y nuestro conocimiento de la evolución del hombre son la base de la medicina. Son las dos fuentes que nos revelan la naturaleza del cáncer y de todas las llamadas enfermedades “.

Dr. med. Ryke Geerd Hamer

Como declara el Doctor, mediante la observación y recolección de datos en forma personal, el estudio de la embriología y la evolución (de la vida, de los embriones y del hombre sobre la tierra), se logra descifrar el código que escribe la vida y evolución día a día. Mediante la formulación de 5 leyes biológicas se explica absolutamente todo el funcionamiento del cuerpo.

Empecemos con una idea general de cada una de las leyes y luego pasaremos al análisis detallado, palabra por palabra intentando explicar cada concepto, idea o declaración.

Explicación general de las 5 leyes biológicas de la naturaleza

La primera ley biológica nos explica el origen de cada “enfermedad” demostrando que existe una relación directa entre un acontecimiento especial vivido por una persona con el diagnóstico médico. Este hecho o acontecimiento pudo ser vivido en el pasado, o bien que lo esté viviéndolo en el presente, o incluso no ser real y estar vinculado con el futuro, generado por nuestros pensamientos. Cabe remarcar que la situación o acontecimiento no tiene la obligación de ser catastrófico, aunque suele serlo, porque cada persona percibe sus problemas de forma particular. Sin embargo, la vivencia de esa situación cumple ciertos criterios característicos, recurrentes y presentes en todos los casos los cuales ampliaremos más adelante.

La primera ley declara que siempre se produce un cambio en nuestro cuerpo como reacción a un shock biológico, generando cambios a nivel del cuerpo, el cerebro y la psique. 

Por lo tanto, frente a una acción (conflicto o shock biológico) se produce una reacción la cual se manifiesta como una úlcera, una necrosis, una proliferación celular, un aumento o disminución de la función de un órgano o tejido cuando describimos ese impacto a nivel corporal. También se activa un foco de Hamer a nivel cerebral, el cual se manifiesta en una TAC sin contraste. En cuanto a la activación a nivel de la psique, fácilmente podemos asociar una situación “especial” con cambios en el comportamiento y la forma de pensar. Ese es el impacto a nivel de la psique. Luego avanzaremos en la segunda ley que nos explica la reacción de cada tejido del cuerpo según su patrón de comportamiento determinado.

Por último, esta primera ley afirma que una vez solucionada esa situación en particular, el cuerpo, el cerebro y la psique restituyen todo a su estado original. Sorprendente afirmación ya que nos da a entender que el cuerpo repara y restituye todo, incluso tumores y glándulas que se sentencian como “no funcionales”, por ejemplo.

La segunda ley nos explica que todos los programas biológicos presentan un comportamiento bifásico. 

Podemos decir brevemente que toda “enfermedad” tiene 2 fases: una fase de adaptación y otra de reparación (o restitución) de la adaptación.

Esto significa que, partiendo de la normalidad o normotonía, a partir del acontecimiento descrito anteriormente conocido como DHS, todos los programas especiales o SBS (por sus siglas en alemán) inician una fase inicial conocida como fase simpaticotónica para luego de encontrar una solución al conflicto específico, se inicia la segunda fase llamada vagotónica

Durante la fase inicial o simpaticotónica se realizan las adaptaciones necesarias para afrontar la situación especial (esto podría incluir el desarrollo de un tumor o la proliferación de algún tipo celular conocidos como tumores) y, una vez que se haya encontrado la solución y resuelto el tema en cuestión, se inician los procesos necesarios para restaurar el órgano o tejido al estado previo al inicio del programa(incluso la destrucción y reabsorción de los tumores, o su encapsulación si no están disponibles los elementos biológicos necesarios.

La tercera ley revela el comportamiento de cada órgano y tejido de nuestro cuerpo gracias al estudio y actualización en el campo de la embriología y la evolución de la vida en la tierra. 

Podemos afirmar, y es un hecho conocido por la medicina convencional, que en un momento determinado, todo embrión adopta una forma de disco trilaminar (significa que posee 3 capas) del cual derivan todos los órganos y tejidos del cuerpo. 

Nuestro querido doctor Hamer logró identificar los comportamientos de las 3 capas embrionarias y de esta forma, explicar de forma precisa los cambios orgánicos productos de la activación de cada uno de los programas biológicos. Esta ley también nos permite anticipar el proceso de adaptación en forma concreta, o sea, predecir la evolución de los órganos afectados por todas las mal llamadas “enfermedades”.

La cuarta ley explica la relación entre el cuerpo y los seres con los cuales convivimos. 

La ciencia oficial reconoce que en nuestro cuerpo habitan infinidad de bacterias y hongos, los cuales son necesarios para el correcto funcionamiento orgánico y biológico. Podemos citar como ejemplo de esto a los llamados probióticos de los alimentos, las bacterias que habitan nuestra piel y mucosas, las bacterias del intestino, etc. Nadie se ocupó de contarlas pero es aceptado que existen 10 bacterias por cada célula humana, por lo tanto, si nuestro cuerpo fuera una democracia estaríamos gobernados por una bacteria. Esto parece gracioso y en la realidad no sucede así porque nosotros podemos controlar, de alguna manera, el crecimiento y desarrollo de estos seres vivos. Cuando avancemos en la tercera ley biológica en detalle, explicaremos cómo se produce esta simbiosis y la comunicación biológica.

Por último pero no menos importante, la quinta ley biológica es conocida como la “quintaesencia”. Se denomina quintaesencia al extracto más depurado o concentrado de algo, el estado más puro. 

La quinta ley nos regala la idea que en la vida “todo tiene un sentido”, que nuestro cuerpo nunca quiere destruirnos, que nos adaptamos para lograr sobrellevar una situación y salir adelante, que no existen los errores en la naturaleza. 

Considerar las enfermedades como errores o males, aceptar creencias tales como los crecimientos descontrolados o invasivos de tejidos, es la forma como se intenta explicar la ignorancia sobre el funcionamiento del cuerpo, la mente y la psique.